Ava Gardner en Chile
La memoria de la casa cuenta que la actriz buscó refugio aquí, lejos de Hollywood.
La cultura Memoria de la casa: así lo cuenta la casa, no es un hecho documentado
En la edad dorada de Hollywood, Ava Gardner era glamour, pasión y misterio. Protagonista de Mogambo (1953) y La condesa descalza (1954), vivió una vida intensa, marcada por romances legendarios —sobre todo su relación con Frank Sinatra— y por una búsqueda constante de libertad.
Hay un capítulo poco conocido de su historia: su paso por Chile. Se cuenta que, en algún momento de los años cincuenta, buscó refugio lejos de los fotógrafos y de la presión de Hollywood, y que ese refugio fue una casa de piedra en la cordillera de los Andes.
Años antes había coincidido con Darío Sainte-Marie en Nueva York, cuando ella era una actriz que empezaba y él un periodista que se movía entre escritores, políticos y gente del espectáculo. La tradición de la casa dice que se acordó de aquel amigo y del lugar que él le había descrito.
Se cuenta que caminó por los jardines, que se perdió entre los árboles viejos y que encontró silencio. Por unos días no fue un ícono: fue una mujer buscando calma en un rincón del mundo.
Esa memoria vive hoy en la Artist Suite. La contamos como lo que es: la tradición de esta casa, no un hecho documentado.
Escrito por Juan Pablo Espinosa para el diario de la casa. Título original: Ava Gardner in Chile: Hollywood’s Best-Kept Secret in the Andes.
Esta historia se puede dormir.
La casa que aparece en estas fotos es la que recibe huéspedes hoy: siete suites y un bungalow, entre jardines y cordillera.